Bajo la denominación de “personas sin hogar” o “sin techo”, según la Unión Europea, se incluyen a “todas aquellas personas que no pueden acceder o conservar un alojamiento digno, adecuado a su situación personal, permanente y que proporcione un marco estable de convivencia. “Esta definición abarca situaciones muy diversas, desde personas que viven en casas abandonadas, en la calle entre cartones, los que pernoctan en albergues. Están en los márgenes de la sociedad y son, quizás, los más pobres económica y políticamente, hasta el punto de identificarlos como “pobres” a secas.Se trata del colectivo que vive la miseria más severa y más visible, al mismo tiempo que la más molesta para aquellos que vivimos en la llamada “sociedad del bienestar”.
Cáritas Diocesana Pamplona-Tudela ha querido optar por el acompañamiento a este colectivo. Desde los inicios de la década de los ochenta se propone como objetivo prioritario de su acción apoyar procesos de inserción, crecimiento personal y autonomía.
Cáritas les ofrece dos recursos: un centro de día, el Centro SAN MIGUEL. Y el Centro NAZARET que ofrece una residencia, un taller ocupacional y un espacio de tiempo ocio y tiempo libre.