Los orígenes de la Tómbola se remontan a 1945

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La Tómbola cumple 71 años sin ninguna interrupción. Durante este tiempo ha evolucionado, ha mejorado las instalaciones, los premios han ganado en cantidad y calidad, y su organización se ha profesionalizado…. Pero lo que no ha cambiado es la generosidad con la que cada año los ciudadanos apoyan esta actividad.historia-tombolaLo que comenzó como una rifa para obtener recursos económicos en una época muy difícil se ha convertido en un acontecimiento que mueve miles de personas.

Se inauguró en 1945 cuando sus organizadores, el Obispo de Pamplona, D. Marcelino Olaechea y la entidad que actualmente es Cáritas Diocesana decidieron organizar una rifa para obtener recursos económicos.

Era una época complicada, con mucha pobreza y aunque para Caritas no era la fórmula preferida para obtener ingresos, se decidieron a dar el paso, para atender la enorme situación de necesidad que existía en nuestra ciudad.

Los primeros boletos a 1 peseta

Así surgió la primera Tómbola. Los boletos se vendían a peseta. Y los primeros premios consistieron en unas muñecas de tela que elaboraban las mujeres voluntarias de Acción Católica durante el invierno. Vendían boletos en unas cestas durante las fiestas de San Fermín y después las sorteaban. La primera recaudación fue 380.000 pesetas… Una cantidad nada despreciable para una población de 61.000 habitantes.

Suponemos que las muñecas comenzaron a ser insuficientes y los premios tuvieron que evolucionar… Se invirtió en premios, y se comenzó a gestar la Tómbola actual. La venta de boletos continuó siendo ambulante en el Paseo Sarasate porque las instalaciones de aquel entonces eran muy pequeñas. En esos primeros años se empezó a sortear el que se ha convertido en el premio estrella de la Tómbola de Caritas “El coche”. 

El sorteo del coche, un boleto especial a 5 pesetas

El primero fue un “magnífico Citroën”, según cuentan las crónicas de la época, que estuvo expuesto en el escaparate de Ximénez y Compañía en la Avenida Carlos III.

El boleto para participar en el sorteo del coche era “especial”. Costaba un duro y se podía adquirir en distintos establecimientos colaboradores de la ciudad. Se sorteó un 20 de julio de cuatro a siete de la tarde. Para que se viera que no había trampa, todos los números vendidos estuvieron expuestos en el Paseo Sarasate en multitud de tiras de papel con el fin de que los asistentes comprobaran si sus números estaban en la lista. Finalmente se recortaron todos, se introdujeron en una urna y con un notario se procedió al sorteo. El agraciado fue el número 24.165 y su poseedor Ángel Goicoechea fue el flamante ganador.

Hoy el boleto cuesta 0.80 céntimos de euro y los coches son premio directo, ¡Sin sorteo! En concreto este año, cinco coches híbridos que podemos ver expuestos en la zona de la Tómbola y que no proceden de las donaciones de los comerciantes, si no que Cáritas compra cada año, al igual que el 99% de los premios restantes que podemos obtener en la Tómbola.

Como hemos comentado…. La Tómbola ha cambiado mucho y algunos elementos han evolucionado… pero otros no. Su filosofía es la misma: Con los beneficios obtenidos, cada año se inicia una nueva obra social o se amplía o mejora algún servicio ya existente.

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